Cómo manejar los problemas de dispareunia o dolor durante el sexo

Cómo manejar los problemas de dispareunia o dolor durante el sexo

La dispareunia, o dolor durante el sexo, es un problema que afecta a muchas personas, especialmente a mujeres, y puede tener un impacto significativo en la vida sexual y emocional de quien la experimenta. Este dolor puede variar en intensidad y localización y puede aparecer durante la penetración, después del sexo o incluso en momentos previos.

Manejar la dispareunia es esencial para lograr una vida sexual plena y satisfactoria, y existen diversas estrategias y tratamientos que pueden ayudar a reducir o eliminar el dolor.

¿Qué es la dispareunia?

La dispareunia es el término médico que describe el dolor genital recurrente que se presenta durante o después del sexo. Este dolor puede localizarse en diferentes zonas, como la entrada vaginal, el interior de la vagina o la región pélvica. La dispareunia afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque es más común en estas últimas.

Tipos de dispareunia

La dispareunia puede clasificarse en dos tipos principales:

  • Dispareunia primaria: El dolor se presenta desde el inicio de la actividad sexual y suele tener una causa física o estructural.
  • Dispareunia secundaria: El dolor aparece después de haber tenido relaciones sexuales sin problemas. Puede estar relacionada con factores físicos o emocionales que han surgido con el tiempo.

Además, según el momento en el que ocurre, se clasifica en:

  • Dispareunia superficial: Dolor en la entrada vaginal o al inicio de la penetración.
  • Dispareunia profunda: Dolor durante la penetración más profunda, a menudo debido a factores relacionados con la región pélvica o el útero.

Causas de la dispareunia

La dispareunia puede tener múltiples causas, que van desde factores físicos hasta emocionales o psicológicos. Comprender la causa es fundamental para poder abordar el problema de manera adecuada.

Causas físicas

  • Sequedad vaginal: La falta de lubricación, causada por cambios hormonales (como la menopausia) o por insuficiente estimulación previa, puede provocar fricción y dolor.
  • Infecciones: Infecciones vaginales, como la candidiasis, las infecciones urinarias o las enfermedades de transmisión sexual (ETS), pueden causar dolor durante el sexo.
  • Problemas estructurales: Condiciones como el vaginismo (contracción involuntaria de los músculos vaginales), el himen rígido, quistes o cicatrices tras una cirugía pueden dificultar la penetración.
  • Endometriosis o enfermedad pélvica: Las condiciones que afectan el útero, ovarios o pelvis pueden causar dispareunia profunda.
  • Lesiones o traumatismos: Las lesiones o la cirugía pélvica pueden causar dolor durante la penetración.

Causas emocionales y psicológicas

  • Estrés y ansiedad: El estrés y la ansiedad pueden llevar a la tensión muscular, lo cual puede causar incomodidad durante el sexo.
  • Experiencias traumáticas: El abuso sexual o experiencias traumáticas previas pueden llevar a una respuesta de miedo o ansiedad en momentos de intimidad, lo cual genera dolor.
  • Inseguridad o baja autoestima: La incomodidad con la imagen corporal o la inseguridad pueden afectar la relajación y la disposición para el sexo, contribuyendo a la dispareunia.

Estrategias para manejar y tratar la dispareunia

Afrontar la dispareunia implica un enfoque integral que incluya tanto el tratamiento de las causas físicas como la gestión de los aspectos emocionales y psicológicos. Aquí te ofrecemos algunos consejos y opciones para manejar este problema.

Consulta con un profesional de la salud

La primera medida para abordar la dispareunia es consultar a un ginecólogo, urólogo o médico especializado en salud sexual. Ellos pueden realizar exámenes para identificar posibles causas físicas, como infecciones, problemas hormonales o condiciones estructurales.

  • Examen físico y diagnóstico: Un profesional de la salud puede evaluar posibles problemas físicos y, de ser necesario, solicitar pruebas adicionales, como ecografías o estudios hormonales, para tener un diagnóstico preciso.
  • Tratamiento de infecciones o condiciones: Si la dispareunia es causada por una infección, un tratamiento adecuado con antibióticos o antifúngicos suele aliviar el dolor. En el caso de condiciones como la endometriosis, el tratamiento puede incluir medicamentos o, en algunos casos, cirugía.

Usa lubricantes

La lubricación adecuada es fundamental para reducir la fricción y el dolor durante el sexo. Los lubricantes pueden ser una gran ayuda, especialmente para personas que experimentan sequedad vaginal debido a cambios hormonales o falta de lubricación natural.

  • Lubricantes a base de agua: Son los más recomendados, ya que son suaves y seguros para la mayoría de las personas.
  • Lubricantes a base de silicona: Duran más tiempo y pueden ser útiles para el sexo en agua, pero es mejor evitar los lubricantes con fragancias o químicos fuertes, que pueden irritar la piel sensible.

Practica el juego previo prolongado

El juego previo ayuda a aumentar la lubricación y a relajar los músculos, lo cual es esencial para evitar el dolor durante la penetración. Dedicar tiempo a la excitación y al juego previo permite una mejor respuesta física y emocional.

Puedes usar juego como cartas o dados para sumar diversión a la experiencia.

  • Caricias y estimulación: Tomarse el tiempo para explorar el cuerpo a través de caricias y besos permite una excitación gradual y cómoda.
  • Comunicación abierta: Hablar con la pareja sobre lo que gusta y resulta placentero en el juego previo ayuda a sentirse más seguro y a disfrutar más.

Fortalece los músculos del suelo pélvico

Los ejercicios de Kegel son una forma efectiva de fortalecer los músculos del suelo pélvico, lo cual puede ayudar a reducir el dolor durante el sexo. Estos ejercicios consisten en contraer y relajar los músculos pélvicos, que son los mismos que se usan para detener el flujo de orina.

  • Cómo hacer los ejercicios de Kegel: Identifica los músculos del suelo pélvico intentando detener el flujo de orina. Una vez localizados, contrae estos músculos durante 3-5 segundos y luego relájalos. Repite 10-15 veces, tres veces al día.
  • Consulta con un fisioterapeuta especializado: Un fisioterapeuta pélvico puede proporcionar ejercicios específicos y recomendaciones para mejorar la fuerza y el control de estos músculos.

Considera la terapia sexual

La dispareunia puede estar relacionada con factores emocionales o psicológicos, especialmente si existe una historia de ansiedad, estrés o experiencias traumáticas. La terapia sexual es una herramienta eficaz para tratar los factores emocionales que pueden estar contribuyendo al dolor.

  • Terapia psicológica o de pareja: Un terapeuta especializado puede ayudar a abordar los problemas emocionales y de relación que puedan estar afectando la sexualidad.
  • Ejercicios de relajación y mindfulness: La terapia también puede incluir ejercicios de relajación, respiración profunda y mindfulness para ayudar a la persona a conectar con su cuerpo de manera relajada y positiva.

Explora diferentes posiciones sexuales

Algunas posiciones sexuales pueden ser menos dolorosas que otras. Experimentar con diferentes posturas puede ayudar a encontrar posiciones que reduzcan el dolor y aumenten la comodidad.

  • Posición de cucharita: En esta posición, ambos se encuentran de lado, lo que permite una penetración menos profunda y un ritmo más lento.
  • Mujer encima: En esta posición, la persona que recibe la penetración puede controlar el ángulo y la profundidad, lo cual puede hacer que la experiencia sea más cómoda y placentera.
  • Posiciones laterales: Las posiciones laterales pueden permitir que ambos estén más relajados y en contacto físico, lo que facilita la relajación y el disfrute.

Establece una comunicación abierta con tu pareja

La comunicación es fundamental cuando se trata de abordar la dispareunia. Hablar abiertamente con la pareja sobre el dolor y los límites ayuda a que ambos se sientan seguros y comprendidos.

  • Expresa tus necesidades y límites: Comunica lo que es cómodo y lo que no. Explicar a tu pareja cuándo necesitas ir despacio o probar algo diferente puede mejorar la experiencia.
  • Practica la paciencia y la empatía: La dispareunia puede ser un desafío emocional para ambos. Tener una actitud de apoyo y comprensión mutua es clave para enfrentar este problema juntos.

Evita el sexo cuando no te sientas cómoda


Es importante no presionarse a mantener relaciones sexuales cuando se experimenta dolor. Escuchar al cuerpo y evitar el sexo en momentos de incomodidad o dolor intenso puede prevenir un empeoramiento de la dispareunia.

  • Toma descansos: No hay necesidad de forzarse a tener relaciones sexuales. Espera hasta que te sientas cómoda y relajada.
  • Considera otras formas de intimidad: La intimidad no siempre requiere penetración. Abrazarse, besarse o disfrutar del contacto físico sin presión puede fortalecer la conexión emocional y brindar placer sin dolor.

Prueba técnicas de relajación antes del sexo

Las técnicas de relajación pueden ayudar a reducir la tensión muscular y la ansiedad. El estrés y la tensión emocional pueden empeorar la dispareunia, por lo que relajarse antes del sexo es beneficioso.

  • Respiración profunda: Respirar de manera profunda y lenta ayuda a calmar el sistema nervioso y reducir la tensión.
  • Estiramientos suaves: Hacer estiramientos para relajar la zona pélvica y lumbar puede ayudar a liberar la tensión muscular y mejorar la comodidad.

La dispareunia es un problema común que puede afectar tanto la vida sexual como emocional. Sin embargo, existen múltiples estrategias y tratamientos para manejar este dolor y disfrutar de una vida íntima plena. Consultar con un profesional de la salud, mejorar la lubricación, fortalecer los músculos del suelo pélvico, hablar abiertamente con la pareja y buscar ayuda terapéutica son pasos importantes para superar la dispareunia. Con el enfoque adecuado, es posible reducir el dolor y recuperar el placer en la sexualidad.

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